TCM: Trabajando por amor al cine.

La adquisición de AT&T, el gigante de las telecomunicaciones, sobre Time Warner y el Grupo Turner ha mostrado una buena imagen sobre las expectativas de evolución del sector del entretenimiento en los próximos años. La propiedad de los grandes catálogos de películas de MGM (hasta 1986), de Warner Bros (hasta 1948) o de RKO Pictures han pasado desde el control de Turner Classic Movies (TCM) a los de una operadora de internet y de telefonía. Al mismo tiempo a través de Time Warner también controla la joya de la corona HBO. Ocio y telecomunicaciones parecen un buen negocio para el presente y para los próximos años.

Sin embargo el tener el control sobre un amplio catálogo de cine clásico no parece estar identificado con su explotación comercial para AT&T. Como comentábamos en un artículo anterior, la presencia de cine de más de veinte años de antigüedad en NETFLIX es casi residual. No se considera que haya negocio en esa línea por parte de los que han revolucionado la distribución de contenido audiovisual en los últimos años. De hecho el propio grupo Time Warner recientemente ha cerrado la plataforma en streaming FilmStruck, especializada en el cine clásico, que era la apuesta del grupo para darle salida a los clásicos del cine en la distribución online.

Curiosamente la generalización de plataformas en streaming no parece que a día de hoy garanticen ni mucho menos una oferta de cine clásico amplia, evitando su bajada ilegal por parte de aquellos que estén interesados en disfrutarlo como espectadores. Y tampoco gran parte de ese catálogo está libre todavía de derechos de explotación como para que no haya conflictos con su distribución en canales gratuitos como youtube o Dailymotion.

En este contexto la existencia de TCM como canal especializado en cine y en recuperar para los espectadores las obras clásicas del séptimo arte es un buen ejemplo de lo que la televisión temática de pago tiene de positiva: ofrecer calidad al que lo demanda y lo sabe disfrutar. En ese sentido la marca TCM es un referente hoy en día. Lanzada en Estados Unidos por parte del grupo empresarial de Ted Turner el 14 de Abril de 1994, en España comenzó sus emisiones el año 1999, y se ha distribuido como un canal de pago en diferentes operadores. Desde el año 2007 hasta 2013 también contó con un segundo canal denominado TCM Clásico, con películas anteriores a 1960. En estos momentos TCM forma parte de las actuaciones del Grupo Turner y de Warner Media que opera en más de 200 países, con 33 marcas y emitiendo en más de 30 idiomas. En España comparte línea estratégica con las otras marcas del grupo como Cartoon Network, Boomerang, TNT, Boing (en coproducción con Mediaset) y CNN internacional.

El objeto de TCM es emitir cine considerado clásico, pero para lograrlo ha expandido su actuación a crear una marca de calidad en donde se pueda reconocer una garantía que todo buen cinéfilo pueda identificar con rapidez. En este sentido nos parecen interesante diferentes actuaciones de marketing que ha realizado la marca TCM en los últimos años.

  • Producción propia con programas en que se incluyen entrevistas con personas del sector del cine en donde cuentan sus experiencias profesionales o sus propios gustos cinematográficos o que se analiza desde distintos puntos de vista el mundo del cine ("El cine según (...)", "Reportajes TCM", etc.)

  • Programas especiales en donde se adoptan temas como línea argumentativa de la programación de películas que se realiza en la cadena durante un periodo de tiempo ("Una noche con (...)")

  • Emisiones de galas de premios de la industria que hasta hora en España no tenían cobertura televisiva (Premios BAFTA (Academia del cine Británico), The Film Independent Spirit Awards (que se entregan en Los Ángeles el día anterior a los Oscars))

  • Colaboración con los festivales de cine ("Encuentros TCM Zinemaldia" en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián)

  • Coproducciones con medios de comunicación (Programa de radio "Sucedió una noche" de la Cadena Ser) (El país de TCM) (con el diario El País)

  • Colaboraciones con la Academia del Cine Español ("Nuestra memoria: el cine español", en donde se deja testimonio audiovisual de muchos profesionales destacados del sector )

  • Actividad de producción propia como el documental "El sueño imposible de David Lean".

Todas estas medidas van encaminadas al desarrollo de una cultura cinematográfica basada en el conocimiento del buen cine de todos los tiempos por parte de los espectadores, especialmente en los nuevos que deben ser los fundamentos del futuro. Sin embargo resultan sorprendente algunos aspectos de la estrategia de TCM todavía:

  • El exceso de repetición en la programación de la cadena en muchas de las películas.

  • El reducido espacio dedicado al cine en Blanco y Negro teniendo en cuenta a la audiencia al que va destinado.

  • El no aprovechamiento de los catálogos de derechos disponibles.

  • La no emisión en versión original con subtítulos de la mayoría de las películas.

  • La reducida televisión a la carta que se ofrece todavía a los usuarios.

  • La apuesta todavía marcada por la emisión en líneal, y la no apuesta por el streaming después de la caída de la marca del grupo FilmStruck, que realizaba esa función hasta ahora.

Toda la estrategia de la marca TCM se resume en el eslogan que utiliza en España "El cine que ya tenías que haber visto", que recuerda al nombre del mítico programa de la Cadena Ser, con el que muchos nos aficionamos al cine, y de los que algunos de sus profesionales trabajan en la cadena.

Para el quince aniversario de emisiones en España, Coque Malla preparó una canción que ponemos a continuación como resumen del amor cinéfilo que desprende la cadena:

https://www.youtube.com/watch?v=y5y0ENFWzIk&fbclid=IwAR2kvM7lIocnFNNJadiykWI1W-t_ItB8CbJhPTmD0mN0Y3ZrrHd3EIBhkDs

Sin duda TCM es un reducto de los más interesantes que existen en el panorama de la televisión de pago en España,. Todavía es un modo útil de acceder a películas que las otras plataformas no nos ofrecen, además de lo interesante que puede ser el trabajo de producción propia que realizan caracterizado por el amor al cine, que no es poca cosa a la hora de valorar positivamente su contribución al sector.