El arte de la televisión: La carrera de seis directores de episodios de series de televisión.

Esta última semana he aprovechado para ver una serie documental ("El arte de la televisión") que está disponible en televisión a la carta en Movistar Series. Son seis episodios de unos veintincinco minutos en donde se analizan seis carreras profesionales de directores de series de televisión:

  • Alan Taylor ("Juego de Tronos", "Los Sopranos", "Mad Men", "El ala oeste de la Casa Blanca", "Deadwood" o "Sexo en Nueva York")

  • Matthew Penn ("Los Soprano", "House", "Ley y orden" o "Damages")

  • Tim Van Patten ("Los Soprano", "The Pacific", "The Wire", "Roma", "Juego de Tronos", "Boardwalk Empire", "Sexo en Nueva York" o "Deadwood")

  • Rosemay Rodriguez ("The Good Wife", "The Walkind Dead", "Ley y orden", "Rescue" o "Castle")

  • Jennifer Getzinger ("Mad Men", "Master of Sex", "Orange is the New Black" o "Outlander")

  • Alan Poul ("A dos metros bajo tierra", "Roma" o "The Newsroom")

Este tipo de documentales son más habituales en el ámbito del cine. En la televisión, los profesionales que desarrollan su carrera profesional en este medio, no han sido siempre objeto de estudio, viendo su trabajo muchas veces como un trabajo artesanal que no es digno de dedicarle tiempo para verlo como una obra con una intencionalidad artística o creativa. En ese sentido esta serie documental es un intento interesante de observar a los profesionales que han estado detrás de muchas de las series de la época dorada que desde 1998 aparecieron en la televisión por cable norteamericana y que han cambiado el objeto y las formas narrativas que se hacen en la televisión en nuestros días.

En este caso se ha elegido a la figura de los directores como centro de atención, que es algo habitual en el cine como figura predominante del proceso creativo, pero que en la televisión, especialmente en el modelo de televisión de los Estados Unidos tiene unos matices interesantes que debemos observar a continuación:

- El rol de director en la televisión norteamericana.

Como casi todos los entrevistados comentan el director de episodios de series de televisión en Estados Unidos es una figura subordinada tanto a los productores como a los guionistas o creadores de la serie ("showrunner"). Esto se debe a que en ambos casos, estos últimos permanecen a lo largo de todos los episodios y de todas las temporadas de una determinada serie, además de establecer las ideas generales que se quieren lograr. Mientras el director es una persona que va pasando de unas series de televisión a otras, trabajando en un episodio , y si gusta su trabajo, es vuelto a llamar. En el caso que su estilo se amolde a lo que quieren los productores vuelve a repetir con varios episodios y en diferentes temporadas, que son las ocasiones en la que se produce una cierta sinergia entre sus ideas creativas como director y la dinámica de la serie. Curiosamente el director suele ser el nuevo en cada uno de los episodios de la serie, siendo los actores, y el equipo técnico normalmente los más veteranos en el rodaje.

- El episodio piloto y el estilo de la serie.

Otro aspecto que se destaca mucho a lo largo de los documentales, es como el episodio piloto de una serie determina en gran medida el estilo visual del resto de las temporadas. Aunque el lenguaje de la televisión por un lado desde la aparición de los Sopranos se ha ido acercando cada vez más al cine, el director en televisión no es quien incorpora su estilo visual a la historia, sino que debe aprender el lenguaje que los productores y los creadores de la serie han establecido y que en el episodio piloto se incorporó en sus rasgos más generales. Los tipos de planos, las lentes y los objetivos que se van a usar a la hora de grabar, las técnicas narrativas o la gama cromática en la iluminación son elementos que en gran medida se incorporaron por parte del director del piloto, y que los restantes directores que van pasando por la misma tienen que asumir, aprender, familiarizarse, e intentar en la medida que puedan innovar en el episodio que les corresponde, para destacar y que vuelvan a ser llamados en nuevos episodios futuros. Por esto es muy relevante el director que es elegido para grabar el episodio piloto de una serie de televisión.

  • Los ritmos de producción.

Otra de las cuestiones de las que se habla mucho es del diferente ritmo de grabación que tiene el cine y la televisión. Además frente al guión más cerrado del cine, los episodios que se graban en ese momento condicionan a los episodios que van a continuación en la propia temporada, pudiéndose producir cambios constantes en los guiones. Por eso frente al guionista de cine, el equipo de guionistas de una serie de televisión está siempre en el plato de rodaje, dado que es una persona mucho más identificada con la serie que el propio director. Nombres como David Simon, David Chase o Aaron Sorkin han sido auténticos revolucionarios del papel del guionista o del creador de la serie de televisión. Para hacerse una idea del ritmo de trabajo, un episodio de 45 minutos tiene unas 45 o 50 páginas de guión que deben rodarse aproximadamente en una semana para que la semana siguiente se pueda realizar el primer montaje, sobre el que director hará las correspondientes observaciones para el montaje definitivo. Para ese momento que se termina el montaje del primer episodio, en el plato de rodaje ya se estará empezando a rodar el tercer episodio de la temporada

  • El Director: sus orígenes, su creatividad y sus límites.

Observando las historias de los distintos directores de televisión se puede observar que todos ellos llegan por caminos diferentes a sus trabajos. Algunos proceden del teatro, otros de la actuación, otros de funciones auxiliares de rodaje, algunos de la producción o algunos que se han formado en escuelas de cine. En definitiva se observa el carácter muy práctico del aprendizaje de la profesión. Todos ellos comparten la pasión por utilizar la televisión como medio de contar historias con una voluntad de incorporar una intencionalidad artística y reflexiva. Y en muchos de ellos se nota que existen unas aspiraciones para hacer cine y proyectos más personales. Esa tensión entre los ritmos de trabajo de la producción necesaria en la industria de la televisión, siempre pendiente de mostrar al espectador novedades que pueda consumir frente a las que ofrecen en la competencia, el hecho de ser una persona dependiente de una producción ajena que te contrata para un trabajo muy concreto, y las aspiraciones del director de incorporar su estilo al episodio son constantes en las opiniones que todos ellos emiten a lo largo de los episodios. En definitiva se refleja la tensión que hay en tantos ámbitos a la hora de ganarse la vida como profesional, que es la búsqueda de una calidad y un estilo que permita trascender a lo meramente utilitarista a la hora de realizar el trabajo. Algo que muchos tenemos como preocupación en nuestros respectivos ámbitos profesionales.